
Jesús López
Entra cuando pesa la infraestructura
Servidores, despliegues y la parte de la operación que nadie ve hasta que se cae. Es el respaldo cuando un proyecto exige más manos en la máquina.
Nosotros
Un padre y sus tres hijos, en Pereira, desde 2010. Dos generaciones en la misma empresa. Preferimos atender a pocos negocios bien que a muchos a medias — y eso condiciona a cuántos les decimos que sí.

Quién responde
Está en todos los proyectos, de principio a fin
Dirige y ejecuta. Es quien levanta la plataforma, la conecta con los pagos y responde cuando algo falla un domingo. No hay ejecutivo de cuenta en medio: hablas con quien construye y opera tu sistema.
Atendemos a poca gente a la vez, a propósito: máximo dos clientes nuevos al mes. Es la única forma de que la promesa de responder signifique algo.
El resto del equipo
Jesús, Juan Carlos y Daniel son la familia de Rafael — su padre y sus dos hermanos. Tienen las capacidades que dicen tener y han trabajado en estos proyectos.
Y lo decimos completo: no son una plantilla a tiempo completo, y no te lo vamos a vender así. Entran cuando el proyecto lo pide. Preferimos que lo sepas ahora y no en la primera semana.

Entra cuando pesa la infraestructura
Servidores, despliegues y la parte de la operación que nadie ve hasta que se cae. Es el respaldo cuando un proyecto exige más manos en la máquina.

Entra cuando hay varios frentes a la vez
Coordinación y seguimiento en proyectos con muchas partes móviles: migraciones con fecha, integraciones con terceros, entregas por etapas.

Entra cuando el diseño decide el resultado
Arquitectura de interfaz. Se suma cuando la diferencia entre que el cliente compre o se vaya está en cómo está armada la pantalla.
Nuestra historia
Ninguna de estas etapas reemplazó a la anterior: se fueron sumando. Por eso hoy podemos sostener lo que montamos.
2010
Una familia en Pereira —un padre y sus tres hijos— montando sistemas para negocios de la región. La empresa nace familiar y sigue siéndolo.
2014
Los clientes dejan de pedir una página y empiezan a pedir que algo funcione todos los días: inventarios, pedidos, procesos internos. Ahí cambia el oficio.
2018
Lo que un negocio hace a mano cada semana se puede hacer solo. Empiezan los flujos que conectan herramientas que antes no se hablaban.
2023
No asistentes que conversan bonito: asistentes que escriben en la agenda real, cobran, registran y avisan al técnico cuando fallan.
2025
Servidor propio en vez de revender hosting compartido. Es la decisión que hace posible prometer copias verificadas, certificados que se renuevan solos y una respuesta a las 2 de la mañana.
2026
La inteligencia artificial abarató construir. No abarató que alguien responda. Lopezoft se reposiciona en lo segundo, que es lo que ya venía haciendo.
Por qué creernos
Servidor propio con certificado automático, cortafuegos y acceso endurecido. Copias de seguridad automatizadas fuera del servidor, con retención. Automatizaciones corriendo en producción. La mayoría de quien vende desarrollo web no tiene nada de esto, porque significa responder a las 2 de la mañana.
Wompi con verificación de firma, PSE, Nequi y Bancolombia. Dinero real moviéndose en tiendas reales. Integrar una pasarela en Colombia tiene detalles que solo se aprenden haciéndolo.
Lopezoft existe desde 2010. En un mercado donde el competidor típico apareció hace ocho meses con una suscripción de inteligencia artificial, la permanencia es lo más difícil de falsificar.
A quién no atendemos
Una hora, sin compromiso, y sales sabiendo qué hacer.
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